Con esta ampliación se incluye una excelente representación de un encinar sobre calizas, con su correspondiente sotobosque, una amplia representación de una dehesa manchega, así como diversas tipologías de vegetación de depósitos eólicos. Todos estos ecosistemas están acompañados de su correspondiente fauna, flora y valores geomorfológicos asociados.
Asimismo, constituye un paso fundamental para lograr la conservación del sistema hídrico completo de las Tablas de Daimiel e incentiva futuras ampliaciones, hasta lograr una superficie homogénea y óptima para su conservación.
Ante las dificultades de conservación del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, debido fundamentalmente a los ciclos climáticos y a la sobreexplotación del acuífero del que se alimenta, el Organismo Autónomo de Parques Nacionales ha adquirido desde 2001 fincas y derechos de agua legalmente inscritos en el Parque Nacional y en su zona de protección. Así, hasta el momento se han tramitado 110 expedientes para la adquisición de más de 1.900 hectáreas y en torno a los 4,4 hectómetros cúbicos de derechos de agua.