Nacido de la espontánea iniciativa de los empleados, el Grupo de Voluntariado de Pascual lleva a cabo distintas acciones de solidaridad. Así, por ejemplo, el grupo desarrolla actividades en el ámbito de la ayuda alimentaria, la salud y el apoyo a la discapacidad.
En el área de ayuda alimentaria, por ejemplo, el grupo ha prestado su apoyo al Banco de Alimentos mediante donaciones y ha participado cada año en la Gran Recogida. Además, el grupo ha colaborado con entidades como Cáritas, la Fundación Madrina o el Programa Integral de Vicente de Paul y la Cocina Económica. Por otro lado, los empleados han impulsado donaciones para ayudar a paliar los efectos de catastrofes naturales, como en el caso de Filipinas.
Asimismo, Pascual ha fomentado siempre el apoyo a las personas con discapacidad. Además del plan de inserción laboral de la compañía, el Grupo de Voluntariado colabora con asociaciones como la Fundación Carmen Pardo, ADFO, la Fundación Deporte y Desafío, y el Centro de Educación Especial Carlos Castilla del Pino, entre otros.
En cuanto al área de salud, los voluntarios de Pascual participan en donaciones de sangre, visitas a niños enfermos de la Fundación Aladina y colectas de tapones para recaudar fondos para ayudar a niños con necesidades especiales.
Según Francisco Hevia, director de Responsabilidad Corporativa y Comunicación, "ya son más de doscientos participantes, con sus familiares, registrados en las actividades del Grupo de Voluntariado". Hevia explica, además: "Su razón de existir y la de su creciente éxito se basan en un triple compromiso: el personal de los empleados, el de los valores empresariales de la compañía y el de la responsabilidad hacia la sociedad, en particular hacia quienes más lo necesitan."