Según informan desde Expansión, el objetivo de la Comisión es poner coto a la planificación fiscal agresiva de compañías como Google, Apple, Amazon o Facebook. A grandes rasgos, Bruselas trata de hacer frente a las consecuencias que actualmente se derivan de las relaciones entre filiales y matrices que las multinacionales crean dentro de la UE. Es conocido, por ejemplo, el caso de las corporaciones que ubican su sede en Irlanda, donde se aplica uno de los impuestos de sociedades más bajos de Europa, y tributan en el resto de países por una parte muy pequeña de los ingresos generados en esos territorios.
Si bien fuentes comunitarias consultadas por Expansión señalan que el plan, presentado ayer, es un primer paso para acabar con este tipo de evasión de impuestos, también advierten de que el programa no es suficiente y harán falta nuevas medidas legislativas. La propuesta anunciada por el comisario de Fiscalidad, Algirdas Semeta, plantea endurecer la Directiva sobre compañías matrices y subisdiarias para que prácticas que ahora se consideran elusión fiscal (minimización del pago de impuestos dentro de la legalidad) pasen a ser catalogadas como evasión (incumplimiento de las obligaciones tributarias).
En concreto, la Comisión se propone abordar principalmente dos cuestiones. La primera de ellas es la planificación fiscal agresiva. En este ámbito, Bruselas aumentará la capacidad de los gobiernos para gravar ingresos derivados de lo que se considere una actividad económica sustancial desarrollada en sus territorios. La segunda, más compleja, será la relativa a los préstamos híbridos. La Comisión plantea que si un préstamo híbrido es fiscalmente deducible en el Estado miembro donde se ubica la filial, el Estado que acoge la matriz deberá gravarlo obligatoriamente.