Ante miles de personas concentradas por las calles de San Francisco, Miles Scott, el pequeño Batkid, llegó en su Batmóvil, un lamborghini cedido por un ciudadano anónimo. El jefe de policía de la ciudada Greg Surh, le pidió ayuda para detener la ola de crimen en la ciudad californiana.
Durante cinco horas, Batkid pudo vivir su sueño y la ciudad de Gotham incluyó vuelo de helicópteros, cierre de calles y el acompañamiento de cientos de periodistas.
El acontecimiento, organizado por la fundación Make-a-Wish que cumple los sueños de niños que sufren enfermedades graves, sedujo a las masas e incluso al mismo presidente estadounidense, Barack Obama, que aclamó en un vídeo en la cuenta de Twitter de la Casa Blanca: “¡Bien hecho, Miles! Gotham está a salvo”.