"Si bien el desarrollo de fármacos y vacunas muestra signos de aceleración para las enfermedades olvidadas, debemos seguir presionando para mantener estas enfermedades en la agenda de la política internacional y avanzar rápidamente para ofrecer tratamientos verdaderamente revolucionarios, que salven vidas", afirma el doctor Bernard Pécoul, director ejecutivo de DNDi.
Tal y como recoge Médicos sin Fronteras, de los 850 nuevos fármacos y vacunas aprobados para todas las enfermedades desde 2000 hasta 2011, sólo el 4% (37) fueron destinados para enfermedades olvidadas, definidas en líneas generales como aquellas prevalecientes principalmente en países pobres: malaria, tuberculosis, 17 de las denominadas Enfermedades Tropicales Olvidadas por la Organización Mundial de la Salud, 11 enfermedades diarreicas y otras 19 enfermedades de la pobreza, sin incluir el VIH/SIDA. Todas ellas representan el 11% de la carga mundial de enfermedad.
La mayoría de los tratamientos recientemente desarrollados eran versiones reformuladas de fármacos existentes. De los 336 nuevos fármacos aprobados para enfermedades entre 2000 y 2011, sólo cuatro, es decir el 1%, estaban destinados a tratar las enfermedades olvidadas. Tres de ellos fueron tratamientos para la malaria y uno para la enfermedad diarreica.
Antecedentes del estudio
Este estudio se realiza una década después de que MSF organizara una conferencia en Nueva York para examinar la crisis en I+D para enfermedades olvidadas que sentaría las bases para la creación de DNDi en 2003. En un estudio de 2001 realizado por MSF y el Grupo de Trabajo para Medicamentos para Enfermedades Olvidadas, grupo precursor de DNDi, sólo el 1,1% de los nuevos fármacos aprobados entre 1975 y 1999 estaban destinados al tratamiento de las enfermedades olvidadas, incluidas las Enfermedades Tropicales Olvidadas, la malaria y la TB, a pesar de que éstas representan el 12% de la carga de enfermedades mundiales.