La tecnología utilizada en el proyecto permitirá acercar las iniciativas necesarias y los profesionales al espacio dónde se encuentren los pacientes. De este modo se evita el desplazamiento de la persona con discapacidad al lugar dónde se encuentra el profesional sanitario, pudiendo seguir su tratamiento de manera remota. Para ello se utilizarán programas de tele-rehabilitación domiciliaria con tecnología Kinect, programas de estimulación cognitiva con tabletas, de teleasistencia médica y de introducción en el manejo de las nuevas tecnologías por parte de la persona afectada en el ambiente educativo.
El proyecto ha sido puesto en marcha por la Fundación Síndrome de Dravet, que estudia esta patología que produce graves retrasos cognitivos y alteraciones motoras muy importantes, en colaboración con la BBK y la cesión de instalaciones realizada por el Ayuntamiento de Ermua.
Kinect, más allá del ocio
Gracias a la tecnología de Kinect, que permite reconocer el movimiento de las personas, los pacientes van a poder ejercitar diferentes partes del cuerpo sin necesidad de ningún otro dispositivo o controlador. Por su parte, el terapeuta realizará un seguimiento de los progresos de cada paciente vigilando sus movimientos y progresión.
La puesta en marcha de esta iniciativa reafirma el hecho de que Kinect sigue inspirando a personas de todo el mundo no sólo para jugar y disfrutar de experiencias extraordinarias, sino a la hora de desarrollar sus propias ideas. En este sentido, cabe destacar otros muchos proyectos desarrollados gracias a las múltiples cualidades del sensor Kinect en diversos ámbitos como el turismo, la educación, el arte y la sanidad. En el área relacionada con la salud se han realizado varias aplicaciones enfocadas a la rehabilitación de pacientes de Alzheimer, esclerosis múltiple, personas con discapacidad cognitiva y motora o con daño cerebral adquirido.