Así lo señalan desde la Organización Internacional de Normalización (ISO). El último informe anual de la entidad, el "ISO Survey", recoge la clasificación internacional en certificaciones. Este estudio es el principal referente mundial en certificación y analizó en 2012 a unos 200 países.
El certificado de gestión de la Calidad está basado en la norma ISO 9001, la herramienta de gestión de la calidad más extendida en el mundo, con más de un millón de organizaciones que la han certificado en 184 países. Actualmente, la norma se encuentra en proceso de revisión para facilitar su implantación en las organizaciones; la publicación de la nueva versión está prevista para la segunda mitad de 2015.
El certificado ISO 9001 acredita que las organizaciones cumplen con los requisitos que establece la norma y que han implantado un sistema de gestión de calidad que apuesta por la mejora continua, contribuyendo a mejorar la competitividad empresarial. Según informan desde la Asociación Española de Normalización y Certificación (Aenor), las ventajas de esta certificación son tres: mejora los procesos y elimina los costes —incluidos los directamente monetarios— de la "no calidad"; logra una mayor implicación de los profesionales al conseguir el trabajo bien hecho y de forma sostenible y, además, conlleva una mayor convicción en la transmisión del compromiso con la calidad a todos los públicos de una organización.
Según el informe "ISO Survey", las empresas españolas también destacan en otros campos de certificación. Así, por ejemplo, en Gestión Ambiental ocupan el cuarto puesto del mundo y segundo de Europa, con cerca de 20.000 certificados. Además, en Gestión Energética, España es el segundo país del mundo y de Europa, con 120 certificados. En los campos de Seguridad de la Información y Seguridad Alimentaria, las empresas españolas figuran en el "top ten" mundial, con 805 y 468 certificados, respectivamente.