La ruta, que ha tenido lugar el pasado sábado, día 19 de octubre, se desarrolló en Huesca gracias a los voluntarios empleados de Prosegur de la delegación de Zaragoza, que acompañaron a los participantes con discapacidad.
El grupo ha recorrido un trayecto de 6 kilómetros, que inició en Biescas, un pueblo del Pirineo aragonés, pasando por Oliván, y terminando en Lárrede. El camino atraviesa una pista accesible que avanza a través de un bosque de chopos por la rivera del río Gallego. La jornada, que terminó con una visita de la ermita románica de San Pedro construida en el siglo X, ha permitido al grupo disfrutar del espectacular entorno.
Esta iniciativa forma parte del voluntariado corporativo de Prosegur que tiene como objetivo reforzar valores como son, el respeto a la diversidad, la igualdad y el trabajo en equipo, entre otros. Además, la Compañía lleva a cabo varios proyectos para potenciar la integración de personas con discapacidad física e intelectual y ofrece- mediante programas de empleo- un futuro más estable a uno de los colectivos con mayores dificultades de acceso al mercado laboral.
La jornada es una muestra más de la apuesta que la Fundación Prosegur lleva desarrollando desde hace varios años con el fin de apoyar el deporte adaptado. De esta manera, la compañía ofrece a sus empleados la posibilidad de acompañar a personas con discapacidad en las diferentes actividades, que próximamente se celebrarán en las ciudades de Sevilla y Madrid.