"Las autoridades rusas están tratando de asustar a las personas que defienden al Ártico de la industria del petróleo, pero con ello no nos intimidarán. Estamos decididos a continuar con nuestro compromiso de proteger el medio ambiente en el Ártico y el clima del mundo. Pedimos en Rusia y en todo el mundo que la gente apoye a nuestros activistas y defienda su derecho a la protesta pacífica", ha declarado Kumi Naidoo, director de Greenpeace Internacional.
Por el momento todos los activistas que han conocido su sentencia, siete hasta el momento, se encuentran bajo investigación por presunta piratería, según la ley rusa, y estarán bajo prisión preventiva durante dos meses, mientras se realiza estas diligencias.
Ayer el presidente ruso, Vladimir Putin, declaraba que los 30 activistas de Greenpeace International "obviamente no son piratas".
Greenpeace ha recogido ya casi medio millón de firmas para pedir a la ciudadanía que apoye a los activistas y defienda su derecho a la protesta pacífica.