La actividad se enmarca dentro de la Semana Solidaria de Orange, en la que empleados de la compañía, de forma voluntaria, pasaron una jornada practicando la vela adaptada, para conocer de primera mano los obstáculos a los que se enfrentan las personas minusválidas en el desempeño de sus actividades de ocio.
En la jornada participaron 25 alumnos con discapacidad de la Federación de la Escuela de Vela Adaptada y 30 empleados de Orange, que realizaron navegación conjunta en grupos mixtos en tres embarcaciones colectivas (tipo Gamba), dos embarcaciones colectivas (tipo sonar), cinco embarcaciones dobles (tipo Goz 16) y neumáticas de apoyo.
La práctica deportiva de la vela permite que las personas con discapacidad alcancen una mayor destreza en áreas como la coordinación manual, capacidad de orientación, control postural y estabilidad/equilibrio, etc. La práctica debe garantizar unas instalaciones adaptadas para que cualquier tipo de discapacitados puedan acceder a las mismas: el material debe estar adaptado a las características individuales, marcar una rutina y una pauta de trabajo estables que proporcionen parámetros y referencias estables de la embarcación, muy importante por ejemplo en el caso de los discapacitados con ceguera. Por otra parte, para los discapacitados mentales es muy importnte que el trabajo esté secuenciado y organizado.