El Eco-Rating Único marcará una priorización para los atributos de los móviles; estará alineado con otros estándares y metodologías de la UIT para el ciclo de vida de los dispositivos; será fácil de entender por los consumidores; impulsará la diferenciación entre terminales; será transparente, creíble y consistente para poder implementarse en todas las regiones; factible en cuanto a costes y beneficios; preservará la innovación y será verificable.
Telefónica, empresa pionera en este tema al lanzar un Eco-Rating en el mercado inglés en 2010, ha insistido en la urgencia de contar con "un lenguaje común". "La compañía ha incorporado aspectos ambientales (consumo de energía, emisiones de CO2, reciclabilidad, uso de componentes de gran impacto medioambiental…) a la lista de los criterios técnicos que evaluamos para seleccionar dispositivos, pero nos encontramos con una gran dificultad: cada fabricante los interpreta de un modo y no hay un marco de referencia común para su implantación industrial", ha explicado Francisco Montalvo, director global de Dispositivos de la multinacional española.
También los fabricantes piden criterios comunes para aumentar la transparencia en la evaluación del CO2 y el agua para calcular la huella de carbono teniendo en cuenta los procesos de análisis de ciclo de vida de los dispositivos, así como para idear mecanismos fáciles de entender por los consumidores. En la actualidad, hay una gran confusión porque existen 438 eco-etiquetas en 197 países.
Smart Sustainable Cities
El evento también ha sido el marco del Grupo Temático sobre Ciudades Inteligentes y Sostenibles, en el que se ha producido el debate internacional sobre qué atributos definen exactamente a una ciudad como mart sustainable city. Expertos mundiales han analizado más de 50 definiciones de "ciudad inteligente y sostenible" que conviven actualmente, procedentes de ámbitos tan diversos como el mundo académico, los Gobiernos, las empresas o las ONG.
El análisis dará como resultado una descripción única y estandarizada que estará lista para finales de 2013 y que establecerá qué es una smart sustainable city o ciudad inteligente y sostenible, y qué principales atributos debe tener la gestión sostenible e inteligente de conceptos como movilidad, economía, estilo de vida, gobierno y medio ambiente.
José Luis Diaz Huber, gerente de Smart Cities de Telefónica España, ha afirmado que “la misión de estas ciudades no es aumentar el gasto público, sino reordenarlo y aprovechar tecnologías existentes para sacar el máximo partido a la ciudad conectada. En definitiva poner la tecnología al servicio de la estrategia de la ciudad”.
Los retos son la estandarización, por ejemplo, en la medición a través de indicadores homogéneos para todas las ciudades; la interoperabilidad de las tecnologías; la seguridad y la privacidad; la inclusión digital para que nadie se pierda los avances, fundamental, por ejemplo, en Latinoamérica; o el uso de la información, por ejemplo, para anticiparse a los problemas.