La idea que subyace en la iniciativa B4P es, según explican desde el periódico británico The Guardian, que los conflictos no terminan con el fin de la violencia armada. La paz a largo plazo requiere desarrollo económico.
En declaraciones recogidas por The Guardian, Mark Moody-Stuart, presidente de Royal Dutch Shell y vicepresidente del Consejo del Pacto Mundial, recuerda: "En ausencia de desarrollo económico, la paz es difícil de alcanzar, y aún más difícil de mantener." Si cuando el conflicto termina no existen puestos de trabajo para los jóvenes, rebeldes y soldados, "las armas volverán", advierte.
Sin embargo, la inversión no fluye por sí sola hacia los territorios que acaban de sufrir un conflicto armado. Por eso, desde el Pacto Mundial se trabaja para hacer que el sector privado reconsidere las oportunidades que ofrecen estas zonas.
"Hace poco tiempo, la desinversión en las áreas con problemas era el objetivo", señala Moody-Stuart. En cambio, los antiguos críticos están cada vez más dispuestos a "sentarse con los inversores y la alta dirección de las compañías para comprometerse de manera constructiva y trabajar conjuntamente en estrategias que impulsen los negocios y contribuyan a la paz y el desarrollo", subraya el presidente de Dutch Royal Shell.
La iniciativa B4P es fruto de una década de trabajo, documentado en distintos informes y documentos elaborados en el marco del Pacto Mundial.