La iniciativa surgió cuando los trabajadores de Abantia que actualmente residen en la zona, conscientes de las necesidades de los niños de las comunidades más pobres de Haití, decidieron aprovechar los espacios vacíos de sus maletas para incluir juguetes y otros objetos de primera necesidad.
Como sorpresa especial, en las maletas incluían además dibujos dedicados elaborados por niños españoles, hijos de colaboradores de Abantia, en cuyas escuelas han aprovechado la iniciativa para motivar el intercambio cultural entre los niños haitianos y españoles. El primer envío incluía dibujos hechos por alumnos de una escuela en Vilanova del Cami, en la provincia de Barcelona. Los niños haitianos han respondido a este gesto de igual manera y en la escuela de la localidad catalana recibieron sus dibujos dedicados.
Tras esta iniciativa, Abantia ha decidido programar una recogida masiva de juguetes y ropa entre sus empleados y allegados para poder enviar dentro de los contenedores que transportarán material necesario desde España para la construcción del Hospital en Haití.