En un país donde la obesidad afecta a uno de cada tres adultos y a uno de cada cinco niños, y donde el consumo de bebidas carbonatas se sitúa entre los más elevados del mundo, Michelle Obama aprovechó su intervención en Wisconsin, junto a la actriz Eva Longoria, para presentar la iniciativa "Drink Up".
Con esta iniciativa la esposa del presidente Barack Obama quiere animar a los norteamericanos a beber más agua al día afirmando que "bebe tan solo un vaso más de agua al día y podrás marcar una gran diferencia en tu salud, tu energía, y a la manera en que te sientes".
Esta idea ha dividido a expertos norteamericanos y las críticas ya han empezado a oírse. Según publica USA Today, el profesor de Medicina de la Universidad de Pensilvania, Stanley Goldfarb, asegura que no hay datos científicos que apoyen esta premisa. Según Goldfarb, la idea de que el agua aumente la energía de las personas es algo "quijotesco".
Por contra, tanto fuentes de la Casa Blanca como otros expertos, avalan la iniciativa "Drink Up" de Michelle Obama puesto que muchos americanos no beben suficiente agua al día. En esta línea se ha pronunciado Ursula E. Bauer, directora del Centro Nacional de Prevención de Enfermedades Crónicas y Promoción de la Salud, al asegurar que beber tiene muchos beneficios como ayudar a mantener un peso saludable. Bauer también recuerda que la deshidratación puede contribuir en una disminución de la concentración y memoria así como del rendimiento deportivo.