Estas inserciones laborales son posibles gracias a la confianza de 26 compañías, pymes y grandes empresas, que han contado con la Fundación en la búsqueda de perfiles con capacidades diferentes para el desarrollo de sus políticas de Responsabilidad Social Corporativa, en materias de igualdad de oportunidades y diversidad.
Igualmente, estas contrataciones permiten a la empresa cumplir la LISMI (Ley de Integración Social de personas con discapacidad), para lo que Fundación Integra se convierte en un socio estratégico en el desarrollo de proyectos comunes de inserción y sensiblización, principalmente.
Fundación Integra realiza una minuciosa labor para que el ajuste del perfil a la oferta sea lo más adecuado posible. De este manera, el 90% de las personas insertadas en las empresas, obtienen una valoración positiva por parte de sus superiores directos. Además, el normal desempeño de la actividad laboral de estas personas en relación con el resto de trabajadores, es uno de los principales motivos por los que sus jefes, volverían a contratar a personas con capacidades diferentes.