05/09/2013 11:27:53

Vecinos de Ruzafa lanzan moneda social para potenciar la economía del barrio

Para apoyar iniciativas culturales, solidarias, educativas y ecológicas

Los vecinos del valenciano barrio de Ruzafa van a poner en circulación una moneda social con el soporte tecnológico más vanguardista e innovador para dinamizar la economía y potenciar iniciativas solidarias, culturales, educativas y ecológicas.

Se trata del orué -léase euro escrito al revés-, una moneda electrónica que no se puede comprar y que, a iniciativa de la asociación Russafa Innova, ha sido diseñada por los vecinos y agentes sociales del barrio como herramienta de cohesión social y de lucha contra la exclusión.

El sistema funciona de la siguienta manera: cada vez que los clientes compren en alguno de los negocios Ruzafa, reciben un porcentaje en orués, que pueden utilizar luego en la adquisición de bienes o servicios en los diferentes negocios del barrio. En las iniciativas culturales, educativas o medioambientales, se podrá cobrar a los asistentes y pagar a los autores de estas actividades orués, de tal forma que la riqueza generada se quede en el propio distrito.

Según ha explicado a EFE uno de su impulsores, Enrique Montesa, si se utilizaba con categoría de dinero “se tenía que declarar”, por lo que finalmente se optó por que fuera un descuento, lo que evita “que lo tenga que supervisar el Banco de España y pasar los controles de la Agencia Tributaria”. Para quienes no estén muy enterados de como funcionan estas iniciativas de economía social, Montesa aclara que "una moneda social -hay más de 5.000 en el mundo- no pretende acabar con la moneda legal sino complementarla”.

Montesa cuenta que la la idea nació entre octubre y noviembre de 2012 y su objetivo es, una vez “a gusto” con su diseño y funcionamiento, ponerla en circulación coincidiendo con el arranque del curso escolar este mes de septiembre. Hasta el momento, han sido una veintena las empresas locales y asociaciones de comerciantes, hosteleros y profesionales del barrio que se han sumado al proyecto. El objetivo ahora es llegar al centenar de locales y mil usuarios para principios de 2014. A dos años vista confían en tener cerca de 300 locales y 5.000 usuarios.

Moneda electrónica
Montesa ha explicado que se apostó por el formato moneda, al contrario que en algunas ciudades inglesas o alemanas donde utilizan billetes sociales, para “evitar falsificaciones” y que apostaron por dotarla de un “punto tecnológico de vanguardia e innovador”.

“Vivimos en una sociedad de información y lo lógico era pasar de Gutemberg al bit”, argumenta Enrique Montesa. Y explica que "el orué es una moneda electrónica que usa la tecnología NFC (Near Field Comunication) y permite el pago móvil”, un sistema que se “impondrá en los próximos años y hará que billetes y monedas tengan los días contados”. Aunque como la tecnología “no lo es todo”, han buscado convertir la moneda social “en algo que fuera más allá de un programa de puntos y fidelización”.

El “único freno” del proyecto, resalta su impulsor, es que los locales tienen que invertir en tener un teléfono con la tecnología NFC, ya que la moneda es una “tarjeta electrónica” que identifica al usuario, que puede acceder a su cuenta de orués a través de la banca social online o con su smartphone NFC.

Intercambio en tiempo real
El sistema NFC permite intercambiar orués en tiempo real entre quienes lo utilizan y evita así los “problemas” de las anotaciones en papel y la necesidad de acceder a Internet para consignar los movimientos. “Se trata de hacer cobros y pagos a través del móvil”, explica Montesa, quien incide en que la primera compra o servicio se cobra íntegramente en dinero, a partir de la cual se van recibiendo orués para usar como descuento en posteriores visitas a ese establecimiento o a otro de la red de asociados.

La moneda se utilizará en negocios relacionados con la promoción del empleo, espiritualidad y conciencia social, educación y cultura, inclusión social y ecología y salud. “Queremos que la moneda social, a parte de dinamizar la economía del barrio, sea una herramienta que apoye iniciativas culturales, solidarias, educativas y ecológicas”, comenta Montesa.

Una de las iniciativas que ya se han programado en el marco de esta moneda social es la creación de un aula permanente de movilidad digital, que tendrá un precio en euros y una parte en orués, mediante la que se pretende “acabar con la brecha digital”.


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