Las mejoras incluyeron cambios en el funcionamiento de la maquinaria, actualizaciones de equipos y, fundamentalmente, un cambio en la actitud de los empleados, que dan la importancia que se merece a este valioso recurso.
Un equipo de ingenieros, expertos en sostenibilidad y mandos de fábrica analizaron cuáles eran las áreas de mejora, en las que Nestlé ha invertido un millón de euros. La cantidad de agua que fluye a través de los condensadores de los evaporadores de leche, por ejemplo, fue regulada de manera más eficiente para lograr el vacío requerido en el equipo. Esta simple y sencilla modificación ha conducido a una reducción de más de 1.000.000 de metros cúbicos de agua al año.
La fábrica también ha instalado tres nuevas torres de refrigeración con un sistema cerrado más eficiente, que recicla el agua, lo cual ha conducido a la reducción del consumo de agua en otro 25% en el primer semestre de 2013.
La cantidad de agua que la fábrica necesita para funcionar y, por lo tanto, la cantidad de agua extraída desde el cercano río Pisueña es, ahora, significativamente inferior.
La fábrica de La Penilla es, actualmente, la fábrica más eficiente en el consumo de agua de entre los 15 centros de producción de Nestlé en la Península Ibérica, y es uno de los muchos ejemplos alrededor del mundo donde Nestlé está reduciendo la extracción de agua e incrementando el uso eficiente de este preciado recurso con la aplicación de tecnología de vanguardia y con una inversión continuada.
El agua es uno de los tres ejes prioritarios para Nestlé en los que basa la Creación de Valor Compartido para crear riqueza tanto para la empresa como para la sociedad.