Ahora se ha descubierto que se puede generar energía eléctrica a partir de los residuos generados durante el proceso de destilación del whisky, utilizándolos como biomasa en una planta energética. Este sistema ya se ha puesto en práctica en la planta de generación energética puesta en marcha por Helious Energy, con un coste de 60,5 millones de libras. Esta instalación recibe los residuos de las destilerías de la zona para crear energía, hasta 8,4 MW, y Pot Ale Syrup, un producto líquido que se utiliza como complemento alimenticio animal.
Además, el uso de este nuevo sistema ayudará en la reducción de las emisiones de gases contaminantes, ya que la nueva planta sustituirá a la antigua instalación proveedora de los vecinos de la zona, que funcionaba a gas y generaba 18.000 toneladas de emisiones nocivas para el medioambiente.
Según recoge Xataka, el éxito de la iniciativa ha impulsado la creación de una entidad de capital de riesgo entre Helius Energy, Rabo Project Equity y the Combination of Rothes Distillers. CoRDe, como se conoce a este grupo de inversores están llevando a cabo un proceso de financiación para conseguir 300 millones de libras con el objetivo de crear una segunda planta con capacidad para generar hasta 10MW y cubrir así la demanda de más de 11.000 hogares.