La iniciativa, puesta en marcha en 2006, aspira a convertirse en un agente transformador, partiendo de la escuela como motor de cambio. Con la rehabilitación de los centros, la aplicación de programas nutricionales, la mejora educativa y la sensibilización a las familias, se busca combatir el abandono y el trabajo infantil, así como impulsar el desarrollo sostenible de las comunidades donde se establezca.
Piecitos Colorados apuesta por una participación activa de los empleados de Prosegur, así como por la implicación de los propios docentes, alumnos y familiares, para hacer posible el cambio. Con este enfoque innovador, que pone el acento en la formación y la cooperación, se ha logrado una disminución del absentismo escolar, una mayor motivación del profesorado y en definitiva, el fortalecimiento de estas comunidades. Actualmente implantado en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay, Perú y Uruguay, el programa beneficia a más de 4.000 menores y cuenta con 30 centros en distintas fases de intervención.
El proyecto se enmarca dentro de la política de responsabilidad corporativa de la compañía y hace referencia a uno de los principios del Pacto Mundial - el número 5- que aboga por la contribución de las empresas a la erradicación del trabajo infantil. En esta primera edición, los organismos, instituciones y empresas firmantes del Pacto Mundial en España, han reconocido el compromiso de Prosegur con la educación como garantía de futuro para estos niños.
Adherida desde 2002 al Pacto Mundial de Naciones Unidas, la compañía es socia y miembro del Comité Ejecutivo de la Red Española del Pacto Mundial. La política de responsabilidad corporativa de Prosegur tiene como objetivo la creación de valor sostenible en el largo plazo para sus clientes, empleados, accionistas, proveedores y la sociedad en general.