“En un mundo global como el nuestro, es imprescindible analizar la diversidad que nos rodea como vía para el desarrollo social y económico. Es decir, las diferencias entre las personas, como trampolín para la competitividad”, aseguró Javier Benavente Barrón, presidente de Fundación Diversidad.
Una idea que también se viene apoyando desde la Secretaría General para la Igualdad de Oportunidades, cuya directora, Carmen Plaza, aseguró que “desde el Ministerio de Sanidad, Seguridad Social e Igualdad y se está trabajando con las empresas del IBEX para que aceleren la incorporación de la mujer en puestos directivos. Es más, estamos convencidos de que la excelencia viene dada por una adecuada gestión de la diversidad, de la que se beneficia tanto el tejido empresarial, como directamente por la sociedad”.
Internacionalización del negocio
La sesión sirvió para poner de manifiesto la practicidad y la enorme capacidad que tiene que tiene la gestión de la diversidad para generar beneficios. De hecho, ponentes como Hani Nabeel, socio Director de Norman Broadbent en Oriente Medio, destacó esta cuestión como clave para la apertura de nuevos negocios en el mundo árabe y que sin duda es un nicho de negocio que no debemos perder de vista. De hecho, para Nabeel “la cultura de estos países es el verdadero motor para lograr hacer negocios, porque uno de los factores más decisivos es la confianza”.
En esta misma línea, se centró la intervención de Farrah Qureshi, socio director de Global Diversity Practice, quien ha sabido cuantificar el impacto de la Gestión de la Diversidad en la estrategia de negocio y por lo tanto, ha servido de referencia para las organizaciones participantes. Además, Qureshi aseguró que “la diversidad es un motor imprescindible que hay que aplicar a toda la cadena de suministros. Es decir, hay que aplicarla de forma global en todo el negocio de la compañía porque de ello depende que podamos tener ideas innovadoras y creativas que hagan crecer el negocio”.
También tuvo lugar la presentación del estudio Gestión Global de la Diversidad realizado por la Fundación Diversidad y Norman Broadbent. “De la diversidad cultural depende que podamos expandir nuestras organizaciones, internacionalizar nuestras ideas y poder en marcha cualquier proyecto. Hay que ver la diversidad cultural como un aliado y no el enemigo” afirmó Raquel Santamaría, directora general de la Fundación Diversidad, durante su intervención.
Diversidad en femenino
La intervención de Begoña Suárez, subdirectora general para el Emprendimiento y la Promoción Profesional de las Mujeres, sirvió para destacar que la diversidad también entiende de género; y es que, las empresas de hoy tiene la obligación de poner en valor el talento femenino, como fuente generadora de creatividad e innovación.
Junto a ella, Jochen Muller, political reporter de la European Commission, hizo especial mención a la enorme implicación que tienen los organizamos europeos en materia de igualdad de género porque de ello, dependerá el desarrollo de las organizaciones. Es más, está demostrado que el PIB de España aumentaría en un 19% si se tuviera en cuenta el talento femenino.
Diversidad real
La Fundación Diversidad quiso que el Día Europeo de la Diversidad todos fuera un día para todos. De ahí que dedicara un espacio para que las empresas AXA, EMC2 y Sandoz contaran sus experiencias en materia de gestión de diversidad. De hecho, en sus ponencias destacaron como estas prácticas les han reportado beneficios cualitativos y cuantitativos, puesto que ahora entienden mejor el mercado en el que participan y por lo tanto, las oportunidades que se presentan.
Por eso, desde Fundación Diversidad se quiso dar la oportunidad a los asistentes para que conocieran de la mano de la experta Asunción Montalvo, cómo y de qué forma, cualquier organización puede gestionar la diversidad con la que trabaja dentro y fuera. La sesión se desarrolló a través de un Workshop dinámico, en el que los asistentes pudieron trabajar en grupo un caso práctico.