“Hasta la reforma laboral de 2012, España solo contemplaba una formación profesional compuesta del aprendizaje en la escuela y de unas prácticas en las empresas, siendo el gestor de la formación la misma escuela. Se trata, por tanto, de una formación eminentemente teórica: de 2000 horas en dos años, solo 200 eran prácticas; un aprendizaje basado en la observación”, ha declarado Schelchshorn. Esta situación provoca, según el ponente, que las empresas tengan que seguir enseñando al joven a trabajar de manera práctica una vez este haya finalizado los estudios, “algo que no favorece la productividad”.
Con la nueva ley, sin embargo, se firma un contrato entre la empresa y el trabajador en formación que permite que el gestor de la colaboración sea la misma compañía “y esto conlleva, inevitablemente, una mayor implicación por parte de la empresa”. En esta línea, el vicepresidente de Recursos Humanos de SEAT, Josef Schelchshorn, ha afirmado que aunque los centros de formación ofrecen contenidos buenos, “deben saber adaptarse mejor a las necesidades de las empresas”.
El vicepresidente de Recursos Humanos de SEAT también ha explicado la experiencia de la compañía en la aplicación de la formación profesional –más de 2.500 jóvenes formados en los últimos 50 años-, que desde hace quince años ha ido incrementando los contenidos prácticos y generando una especialización dentro de la compañía. En esta línea, el pasado año SEAT dio un paso más en el acercamiento al modelo alemán con la implantación de la formación profesional dual y la ampliación del plan docente a 4.600 horas –un incremento del 57% respecto años anteriores–, equilibrando el número de horas prácticas y teóricas.
Josef Schelchshorn ha querido compartir su experiencia personal y profesional, que comenzó como aprendiz en Audi y más tarde se unió al área de Recursos Humanos, donde ejerció en los siguientes años, en Alemania y Hungría, diversos cargos como responsable de Recursos Humanos para el área de producción, así como director de personal de Audi en Ingolstadt.
Schelchshorn ha comentado que cuando empezó “tenía las mismas ideas que cualquier persona de mi edad, y no pensé en hacer carrera. Pero cuando se me iban brindando oportunidades las aproveché, y gracias a ello he conseguido desarrollar una carrera profesional progresiva”.