El proyecto, que se desarrolla en La Pedriza del Manzanares, integrará a más de 300 niños y jóvenes, en situación o riesgo de exclusión social y/o con discapacidad, en la conservación de la biodiversidad y la gestión sostenible de los recursos naturales, a través de dinámicas adaptadas a diferentes perfiles. De esta forma, se abre una nueva vía para que estos colectivos también puedan acceder al contacto y cuidado de la Naturaleza.
Además, la colaboración de voluntarios en la realización de la actividad dará lugar a la creación de vínculos entre niños y voluntarios, contribuyendo a una sociedad más inclusiva. La hortoterapia, tratamiento psicosocial a través del cuidado de las plantas y el manejo de la tierra, será la herramienta a utilizar para la creación de dichos vínculos, favoreciéndose la calidad de las actividades con un alto nivel de adaptación.
Como valor añadido, el trabajo en contacto continuo con la Naturaleza posibilitará que, durante todo el proyecto, se aborden acciones como la plantación de 600 árboles, que ayudará a la regeneración de espacios naturales degradados y a la lucha contra el cambio climático.