Los convertidores de frecuencia son sistemas que se utilizan para controlar la velocidad de un motor de corriente alterna en aplicaciones industriales como bombas o ventiladores, entre muchas otras. Su uso evita que estas aplicaciones funcionen a una velocidad superior a la necesaria, ajustándolas a las condiciones reales de funcionamiento. De este modo, las industrias pueden disminuir el consumo energético hasta en un 60%.
Los nuevos convertidores ACS880 son compatibles con prácticamente cualquier tipo de proceso, sistema de automatización, usuario y requisito de negocio, y han sido diseñados para trabajar con cualquier aplicación con motores, en cualquier sector. Pueden adaptarse a las necesidades específicas de industrias como la petrolífera y del gas, minera, metalúrgica, química, cementera, naval y las centrales de generación de energía, la manipulación de materiales, pasta y papel, y madera. Se han diseñado para controlar una amplia gama de aplicaciones como grúas, extrusoras, cabrestantes, bobinadoras, cintas transportadoras, mezcladoras, compresores, bombas y ventiladores.
La contribución de los convertidores de frecuencia al desarrollo industrial sostenible es de máxima relevancia, ya que - a modo de ejemplo - su utilización puede permitir a Europa un ahorro de hasta 202.000 millones de kilovatios/hora, lo que equivale a una disminución de 10.000 millones de euros anuales en los costes de explotación cada año.
A pesar de que los convertidores pueden reducir el consumo energético del sector industrial en un 60% a través de la regulación de la velocidad de los motores, ABB ha detectado que menos del 10% de los motores están actualmente equipados con un dispositivo de esta clase.
La industria consume alrededor del 42% del total de energía generada, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE). El potencial ahorro energético en la industria es enorme considerando únicamente aplicaciones impulsadas por motores: los cientos de millones de motores eléctricos que accionan la maquinaria, los compresores, los ventiladores, las bombas o las cintas transportadoras presentes en prácticamente todos los sectores constituyen aproximadamente el 67% del total de la energía eléctrica consumida por la industria.
Según datos de ABB, una reducción de costes del 1% supone el mismo beneficio que un aumento de ventas del 8%. Además, el coste en euros del motor sólo supone el 3% de los gastos totales que genera durante su vida útil.