Entre ellas, se encuentran empresas como Wrigley, compañía líder del sector de la confitería con una amplia gama de productos que incluye chicles, caramelos duros y blandos y chocolates. Su confianza, durante los últimos 3 años en el Plan de Conciliación de Vida Laboral y Familiar de Alares, ha puesto de manifiesto su objetivo de facilitar el día a día a sus empleados y aportarles la calidad de vida que se merecen. Por lo tanto, estamos ante un caso de éxito que sin duda alguna ha demostrado cómo una política de recursos humanos responsable y de calidad, repercute directamente en el posicionamiento de una marca.
Retener talento
Ni la crisis financiera, ni los datos del desempleo han conseguido que los empleados olviden la cultura del “salario emocional”. Es más, se trata de la clave para atraer y retener al mejor talento, es decir, los profesionales mejor cualificados, que van a trabajar más y mejor para hacer que una marca sea referente. Por lo tanto, para cualquier organización que quiera reducir su nivel de absentismo, mejorar su productividad y contar con los mejores profesionales, tendrán que apostar por medidas de Conciliación para que la vida laboral y personal de las personas sea posible.