En España, donde se ha celebrado por tercer año consecutivo, las acciones han sido lideradas por Forética y la Fundación Voluntarios por Madrid, y este año se han centrado en ayudar a aquellas personas que más sufren los efectos de la crisis económica. Cepsa, consciente de la importancia del voluntariado corporativo, tanto para los beneficiarios como para los propios empleados de la compañía, organizó un día de actividades con niños en riesgo de exclusión social.
El objetivo de la jornada consistió en conseguir que los pequeños disfruten de una oportunidad de ocio normalizado y pasen un día fuera de su entorno habitual, algo que puede contribuir a mejorar su nivel de integración social. Un total de 44 personas, sumando 19 voluntarios de Cepsa y 25 niños de entre seis y diecisete años, disfrutaron de una mañana de bolos y una comida posterior. Los pequeños residen o acuden diariamente a un centro de acogida de la Comunidad de Madrid, con el que colabora la Fundación Soñar Despierto.
Entre el 10 y el 18 de mayo, cerca de 30 empresas de diferentes sectores económicos han realizado diferentes acciones de voluntariado corporativo, en las que han participado más de 1.000 voluntarios. Las compañías han prestado su apoyo a proyectos sociales, medioambientales, deportivos, culturales o formativos, que benefician a más de 7.500 personas.