Seis años después de la puesta en marcha de CaixaProinfancia, y con el programa plenamente consolidado, la Obra Social La Caixa se centra ahora en garantizar la atención integral a las familias que reciben ayudas en las principales ciudades españolas: Barcelona, Bilbao, Madrid, Málaga, Murcia, Sevilla, Valencia y Zaragoza, además de Mallorca, Islas Canarias y el municipio murciano de Lorca por su situación tras el terremoto de 2011.
Cinco grandes líneas de trabajo
Uno de los objetivos fundamentales de CaixaProinfancia es garantizar la promoción socioeducativa del menor, entendiendo que de esta dependerá, en buena medida, su bienestar futuro. Así, se desarrollan cinco grandes líneas de trabajo: Refuerzo educativo, educación no formal y tiempo libre, apoyo educativo familiar, atención y terapia psicosocial, y promoción de la salud.
La Obra Social La Caixa también trabaja para contribuir a mejorar la renta familiar facilitando el acceso a bienes básicos (alimentación, productos de higiene, equipamiento escolar, gafas y audífonos).
Tejido de alianzas con entidades sociales
La Obra Social ”la Caixa” es la impulsora del programa, y 344 entidades sociales son las responsables de implementar CaixaProinfancia en las distintas ciudades.
Todas estas organizaciones trabajan con la premisa de que los niños y niñas de hoy son los adultos que formarán la sociedad de mañana, de modo que la atención a la infancia no es solo determinante para lograr su bienestar, sino también para construir una sociedad futura más justa. La Caixa ha destinado 247 millones de euros al desarrollo del programa desde 2007.
Alianza estratégica contra la pobreza infantil
En el marco de CaixaProinfancia, la Obra Social La Caixa impulsa una alianza estratégica contra la pobreza infantil que aglutina al sector privado, la Administración pública y el tercer sector.
Concretamente, la Obra Social, las 344 entidades sociales colaboradoras y los ayuntamientos de las ciudades donde se desarrolla CaixaProinfancia se proponen identificar y analizar conjuntamente la distribución territorial de las situaciones de vulnerabilidad social que afectan a menores y a sus familias, y que requieren, más allá de la atención de necesidades puntuales, un planteamiento global de actuación.
Los distintos actores implicados en esta iniciativa se comprometen también a definir una cartera de servicios conjunta que permita responder a las necesidades de los hogares atendidos y optimizar los recursos económicos públicos y privados destinados a estas familias.
De este modo, sector privado, Administración pública y tercer sector coordinan esfuerzos para optimizar la aplicación del programa CaixaProinfancia con el objetivo de facilitar la mejora de la situación de los niños y sus familias, así como el desarrollo de las competencias y el compromiso necesarios que les doten de autonomía en este proceso de mejora.