Situado a las afueras de Londres, junto al estuario del río Támesis, el parque natural tiene a primera vista el aspecto de una reserva más. Nadie sospecharía que bajo sus mantos verdes yace un vertedero de toneladas y toneladas de basura.
Ahora las gaviotas que solían ir a buscar comida entre la basura han dado paso a una superficie con charcas y áreas de hierba y bosque le prestan cobijo a numerosas especies, como lechuzas, ratones, liebres, erizos, tritones y vívoras, además de distintos insectos, aves y orquídeas.
Tal y como informa BBC, este peculiar parque natural, en el condado de Essex, vecino a Londres, fue inaugurado oficialmente esta semana por el afamado naturalista británico David Attenborough.
La recuperación del estuario del Támesis a la altura del parque ha sido posible gracias al aprovechamiento (tras su reciclaje y transformación) de toneladas de basura procedentes de seis barrios londinenses acumuladas durante más de 50 años en los vertederos.