Esto sin duda le pasó a JP Morgan. Durante años JP Morgan fue considerado uno de los mejores bancos de Estados Unidos y su director ejecutivo, Jamie Dimon, fue capaz de dirigir la crisis financiera de una forma inigualable por sus competidores. Pero una pérdida de 6,2 mil millones de dólares en su oficina de Londres. Dimon cometió un error al decir que el incidente fue un error de gestión aislado, una excusa que no aceptaron ni el gobierno federal ni los inversores.
El valor de BlackBerry se vio afectado no sólo por sus propios errores y pasos en falso de productos, sino también por el éxito comparativo del iPhone de Apple y un ejército de dispositivos de Google basados en Android con el popular Samsung Galaxy a la cabeza.
Del mismo modo, la reputación de Apple se ha erosionado, entre otras cosas, por el gran éxito del Galaxy SIII y la anticipación de la próxima generación de Samsung con el Galaxy S4. Son los únicos dos teléfonos inteligentes que Apple considera rivales para el iPhone, tanto por sus características técnicas como por las ventas que han registrado.
Algo similar le ha pasado al fabricante coreano de automóviles con las insignias Hunday y Kia después de exagerar el rendimiento de la gasolina en la mayoría de sus modelos comercializados durante los últimos tres años. Un embarazoso error descubierto durante una auditoría realizada por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y que podría traer sanciones del gobierno norteamericano e indemnizaciones millonarias a los propietarios de automóviles.