Ralph y Georges Harik, los hermanos que dirigen en Palo Alto la compañía de mensajería de Imo, hace años que coquetean con soluciones a este tiempo perdido para sus empleados. Comenzaron ofreciendo 500 dólares mensuales para aquellos que se trasladaran a vivir dentro de los cinco kilómetros cercanos a la oficina. Y todos menos dos han tomado la oferta de sus jefes. “Nuestro objetivo es ayudarles a vivir en un lugar que los haga felices a ellos y contentos a nosotros”, dice George a Fast Company.
Los principales beneficios de vivir cerca del lugar de trabajo son bastante obvios, porque el tiempo que te ahorras en desplazamientos, lo dedicas a tu familia, a tus amigos, a tus aficiones o a dormir. Sin embargo, hay que añadirle que la mayoría de los trayectos se hacen entonces a pie o en bici, lo que es más saludable para el trabajador y también para el medio ambiente.
Sin embargo, los detractores de esta cercanía argumentan que si hay menos distancia física, es más difícil desconectar del trabajo. George Harik en cambio atribuye esta dificultad para desconectar al correo electrónico y a los dispositivos móviles, que funcionan exactamente igual a 5 o a 200 kilómetros del trabajo.