Gracias a esta iniciativa de responsabilidad social empresarial y voluntariado corporativo, Cáritas Diocesana recibirá donaciones de calzado, sábanas, mantas y bolsos, entre otros, que distribuirá entre personas en situación de precariedad o exclusión. Se trata de material recogido entre los empleados de Capsa, que muestran de esta manera su solidaridad con quienes están pasando dificultades.
Según consideran desde Capsa, Cáritas Diocesana ha demostrado su compromiso durante más de cincuenta años con los colectivos más desfavorecidos. La organización cuenta con más de 65.000 personas voluntarias.