La exposición traza una línea imaginaria que va desde el origen de carácter natural que representa el Real Jardín Botánico, sede de la muestra, hasta las interpretaciones de la naturaleza, los reflejos artificiales, que recoge esta selección de obras.
Componen la muestra un total de 40 obras pertenecientes a la Colección Aena de Arte Contemporáneo, instaladas habitualmente en distintas terminales de la red de aeropuertos de Aena. Entre ellas destaca una veintena de murales pictóricos de grandes dimensiones como Buena vista de José Manuel Broto, (Aeropuerto de Zaragoza), o En el estudio de Juan Navarro Baldeweg (Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol), y otras piezas singulares como Taula amb polp i calamar, de Miquel Barceló, (Aeropuerto de Madrid-Barajas); así como diversas obras escultóricas y fotográficas, murales cerámicos y obra gráfica.
Estarán representados veintiocho artistas, entre los que cabe mencionar, además de los señalados, a José Mª Sicilia, Antón Lamazares, Chema Madoz, Manolo Paz, Eduardo Arroyo, Paloma Navares, Pedro Calapez, Alberto García-Alix, Darío Villalba, Soledad Sevilla, Luis Gordillo y Jaume Plensa.