El Plan PIMA Aire, aprobado en Consejo de Ministros el pasado mes de febrero, está destinado a la mejora de la calidad del aire en España mediante la renovación del parque de vehículos comerciales y su sustitución por otros modelos más eficientes y de menor impacto medioambiental.
El objetivo de este plan, propuesto por el MAGRAMA, es reducir de manera significativa las emisiones de gases contaminantes y de CO2, ya que actualmente no existe ninguna otra iniciativa dirigida a este tipo de vehículos, los que más contaminan en las grandes ciudades.
El PIMA Aire –que forma parte de un conjunto de medidas más amplias para impulsar el medio ambiente-, cuenta con una dotación de 38 millones de euros. Por sus singularidades, se trata de un plan pionero en Europa y que, además, ayudará a que España -primer fabricante continental de este tipo de vehículos- se consolide como uno de los mercados más eficientes energéticamente y con menor impacto ambiental.
En este sentido, la puesta en marcha del PIMA Aire incrementará la producción de la economía española en 140 millones de euros, permitirá crear más de 700 nuevos empleos y aumentará la recaudación fiscal en 50 millones de euros.
Los principales beneficiarios de esta iniciativa serán los profesionales autónomos y las empresas, a quienes se incentivará para que sustituyan sus vehículos comerciales ligeros antiguos por otros más eficientes.
Se podrán achatarrar aquellos de hasta 3.500 kilos con una antigüedad de más de siete años, y se renovarán por otros modelos nuevos o seminuevos de ese mismo tonelaje, con etiqueta de eficiencia energética A, B, C y D (que se corresponden con el segmento más eficiente del mercado).