Según publica el diario ABC, la técnica de la reducción de los residuos por plasma se puede comprender si se observa un proceso similar, el de la de fundición: mediante la aplicación de elevadas temperaturas (de hasta 500 grados centígrados) sobre los residuos se obtiene un líquido que al exponerse de nuevo al temperaturas más bajas se vitrifica, dando lugar a un residuo sólido cuyo volumen resulta 80 veces inferior al original. Posteriormente, este se traslada a un bidón y es cementado.