Las normas propuestas reducirán los niveles de azufre en la gasolina en más del 60%, hasta en 10 partes por millón (ppm), y los de óxidos de nitrógeno en un 80% para 2017. Según publica el diario El País, “Este cambio podría incrementar el coste del producto en un centavo por galón (3,78 litros) y el precio de los coches en 130 dólares para 2025. Aunque también dará miles de millones de dólares en beneficios para la salud de aquí a 2030”, según las estimaciones que baraja la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.
Los ecologistas aplauden esta propuesta y aseguran que es la más importante del presidente en este segundo mandato. Por contra, la industria del petróleo está presionando a la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos para que esta iniciativa no salga a adelante puesto que auguran que el plan conllevará unos costes mayores a los publicados.