Esto es precisamente lo que experimentaron un grupo de niños de la primera escuela visitante, alumnos de primaria del colegio Mare de Déu de La Gleva que, acogiéndose a esta iniciativa, se encuentra ya realizando un trabajo de campo sobre el reciclaje en el mundo del automóvil. En una visita guiada pudieron comprobar la labor limpia, útil, rentable y reutilitzadora de Autodesballestaments La Gleva, una empresa que desmonta alrededor de 300 vehículos por mes de los que se aprovechan más de 400 toneladas de material destinado a recambio para la venta de ocasión, y más de 3.000 toneladas de elementos inutilizables (llamado en argot ‘chapajo’) que acaban convirtiéndose, tras todo un proceso de prensado, en un cubo compacto formado por piezas metálicas, plásticos y otros materiales, que se reciclan en otras plantas especializadas.
Al impartir estos conocimientos, la empresa enfatiza sobre el proceso de reciclaje de los componentes de un coche: Cómo se sacan los neumáticos, se clasifican y tratan; cómo las toneladas de líquidos y lubricantes se extraen de los vehículos y almacenan de manera que nunca acaben vertidos de modo incontrolado y puedan afectar al medio ambiente; qué es lo que pasa con las baterías, acumuladores, cristales, plásticos... Todo un interesante recorrido que entusiasma a los niños, quienes no paran de preguntar.