El deshielo causado por el cambio climático está resultando beneficioso para el comercio marítimo. El año pasado, 46 barcos ya realizaron el paso trans-Ártico y se espera que a mediados de siglo el número sea mucho mayor, según publica el diario The Guardian.
En la Universidad de California, Laurence C. Smith y Scott R. Stephenson apuntaron el pasado lunes que en 2050 los barcos serán más capaces de viajar a lo largo del Polo Norte, tomando así la ruta más corta posible entre los océanos Pacífico y Atlántico. Añadieron también que septiembre será el mejor momento para realizar la ruta, ya que es cuando el nivel de hielo marino en el Océano Ártico está en su nivel más bajo.
Poder utilizar la "ruta marítima del norte" conllevará una reducción de los costes en el comercio entre el continente europeo y China; a la vez que planteará nuevos retos económicos, estratégicos y ambientales.