Los médicos de Novartis junto con la colaboración de proveedores de salud de Zambia, cardiólogos del Massachusetts General Hospital (MGH) y la Pan-African Cardiology Society impulsarán la prevención de la cardiopatía reumática a través del tratamiento de los niños con infecciones estreptocócicas y cardiopatía reumática silente.
"El coste humano de la insuficiencia cardíaca en niños de corta edad con cardiopatía reumática en Zambia es inmenso, tanto para el paciente, como para sus familias y para el país", según ha comentado el cardiólogo y presidente de los Institutos Novartis de Investigación Biomédica, Mark C. Fishman.
La acción pretende examinar a 3.000 niños de entre 9 y 10 años de escuelas públicas de la zona de Lusaka. Para ello utilizarán un ecocardiógrafo portátil que permite detectar un número 10 veces mayor de casos que el cribado clínico.
A los niños a los que se les diagnostique la enfermedad se les tratará con inyecciones mensuales de penicilina para prevenir infecciones y lesión valvular.