Acción contra el hambre está distribuyendo herramientas para asegurar la calidad del agua como filtros de cerámica o tanques para su almacenamiento. Las higiene es otro de los problemas del Valle de Bekaa donde hay más de 30.000 refugiados sirios, por ello la ONG ha repartido kits de higiene y ha llevado a cabo campañas de sensibilización.
"Es fundamental para evitar enfermedades como la diarrea, que podrían agravar la ya de por si frágil situación de estas personas" explica el director país de Acción contra el Hambre en la zona, Paolo Lubrano.
También se han construido 300 letrinas de emergencia en los asentamientos de las tiendas, donde viven los refugiados más pobres.
Acción contra el Hambre ha podido llevar a cabo esta tarea gracias a la financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) el Alto Comisariado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) el Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas (UNICEF), el Gobierno de Navarra y el Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea (ECHO).