La organización medioambiental Greenpeace se ha mostrado muy satisfecha con el anuncio de la petrolera Royal Dutch Shell de acabar con la explotación del Ártico este año.
Con una inversión de 4.500 millones de dólares en un proyecto de explotación de petróleo y gas en el Ártico, Shell es la compañía que lidera el sector. Sin embargo, el programa le ha reportado, no sólo una gran catástrofe económica, sino el riesgo de un desastre ambiental de grandes dimensiones.
Greenpeace ha llevado a cabo una gran campaña que ha recogido 2.700.000 firmas hasta el momento, pidiendo la responsabilidad de los líderes de Shell.
El próximo miércoles 6 de marzo la ONG pone en marcha la segunda fase de la campaña que consistirá en crear una "cadena humana virtual" alrededor del Ártico. Además, se comunicarán los efectos que tendría, en nuestro país, no proteger esta última frontera natural.
Se prevé que Shell continúe con sus intentos de perforar la zona el próximo años, pero Greenpeace ya ha anunciado que continuará con su activismo de denuncia ambiental para impedirlo.