La ONG WWF está convencida de que "esta lucha es tarea de todos y que sólo sumando los esfuerzos de administraciones, empresas y ciudadanos podremos evitar daños irreversibles para la naturaleza, para la economía y la salud de todos".
Durante las pasadas ediciones la campaña se convirtió en un movimiento mundial sin precedentes, con la participación de los cinco continentes y al que se sumaron más de 40.000 compañías en todo el mundo, mil millones de personas, y 4.159 ciudades de 135 países, apagando las luces de los monumentos más emblemáticos del mundo. En España también fue un éxito extraordinario gracias al apoyo de 3 millones de personas y la participación de alrededor de 500 empresas, de todos los sectores.