Esta investigación, publicada en la revista JAMA Pediatrics y recogida en España por Europa Press, analizó a dos grupos de estudiantes: uno que realizó actividades de voluntariado durante diez semanas y otro que estaba en lista de espera para ser voluntario.
Después de un exhaustivo análisis, los resultados apuntaron que el grupo de estudiantes que había hecho labores de voluntariado tenía niveles más bajos de colesterol y la inflamación y el IMC más bajos que los jóvenes que estaban en lista de espera.