Asimismo, los científicos aseguran que restaurar las reservas de peces en aguas europeas podría generar cerca de 3.200 millones de euros cada año y hasta 100.000 trabajos. Con una buena gestión, en 2022 podríamos triplicar los ingresos de la pesca.
Con 44 kilos per cápita de consumo de pescado cada año, uno de los más altos de la UE, la población española solamente alcanza a consumir pescado de aguas nacionales hasta el 25 de mayo de cada año. A partir de esta fecha, España depende del exterior para proveerse de pescado, a pesar de su flota y superficie marina. La dependencia exterior de pescado para consumo interno se ha ido adelantando en el calendario desde comienzo de los años 90 y, de hecho, ahora España se encuentra entre los países más “dependientes del pescado” dentro de la UE, junto con Portugal (30 de marzo), Alemania (20 de abril), Italia (30 de abril) y Francia (21 de mayo).
Los estudios demuestran que restaurar sólo medio centenar de caladeros de la UE aumentaría la capacidad de autosuficiencia de pescado por dos meses en toda la UE y 39 días después para España, y podría alimentar anualmente a 90 millones de ciudadanos.
Los ministros de la UE, incluyendo al español Miguel Arias Cañete, se reúnen ayer y hoy en Bruselas para decidir su posición sobre la reforma de la Política Pesquera Común. El informe aprobado por la Eurocárama el pasado 6 de febrero prohibía los descartes de pesca en dos años y concluía con la sobrepesca.
Niunpezporlaborda.org (Fish Fight) cree que nuestros políticos ahora deben mirar más allá de los costos a corto plazo de la reforma, y analizar los beneficios a medio y largo plazo que unas reservas marinas sostenibles.
Nuestro país tiene la mayor cantidad de pescadores de Europa, 35.274 trabajadores, seguido de Italia, Grecia y Portugal, y el mayor número de trabajos asociados a la pesca, con 22.915. La Comisión Europea cree que, si no cambiamos la ley que regula la pesca en la UE, el empleo en el sector descenderá un 60% en la próxima década, lo que afectará especialmente a los pescadores artesanales, que representan dos de cada tres de los trabajadores de la pesca.