La Obra Social y Cultural de Caja Inmaculada ha decidido eliminar las sanciones por devolver tarde los libros prestados en su Biblioteca CAI Mariano de Pano en Zaragoza. A cambio, los usuarios deberán entregar alimentos no perecederos para donarlos al comedor social de la parroquia Nuestra Señora del Carmen de la capital aragonesa.
El objetivo de esta novedosa iniciativa, que ha tenido una excelente acogida por parte de los propios usuarios de la biblioteca “afectada”, es obtener un beneficio social de las sanciones que aplicaba hasta ahora. Eva Jiménez, directora de la biblioteca, ha asegurado: “Creemos que es la mejor decisión que podíamos adoptar. Las personas que utilizan nuestras instalaciones nos están felicitando, incluso ya ha habido casos que voluntariamente nos han traído alimentos. Están demostrando que en momentos en que toda ayuda es fundamental cada uno saca lo mejor de sí mismo para ayudar a los demás”.
Para llevar a cabo esta medida se ha establecido una tabla de correspondencias dependiendo de la sanción: por un retraso de 5 a 7 días, el usuario deberá entregar 1 kilo de alimentos; si es superior a 8 días, 2 kilos; si sobrepasa los 15 días, 3 kilos; y así sucesivamente.