El programa se puso en marcha en 2007 para dar respuesta a las necesidades de los hogares con niños de entre 0 y 16 años en riesgo o situación de exclusión, lo que deriva en el desarrollo de un plan de trabajo con toda la familia. Este abordaje integral de la pobreza infantil se ha traducido en la atención de un total de 56.941 niños y 35.879 familias en las principales ciudades españolas a lo largo de 2012: Barcelona, Bilbao, Madrid, Málaga, Murcia, Sevilla, Valencia y Zaragoza, además de Mallorca y las Islas Canarias. A estas se añade el municipio murciano de Lorca a raíz del terremoto de 2011.
Uno de los objetivos fundamentales de CaixaProinfancia es garantizar la promoción socioeducativa del menor, entendiendo que de ésta dependerá, en buena medida, su bienestar futuro. Esto se concreta en el desarrollo de cinco grandes líneas de trabajo: Refuerzo educativo, educación no formal y tiempo libre, apoyo educativo familiar, atención y terapia psicosocial, y promoción de la salud.
La Obra Social La Caixa también trabaja para contribuir a mejorar la renta familiar facilitando el acceso a bienes básicos (alimentación, productos de higiene, equipamiento escolar, gafas y audífonos).
Tejido de alianzas con las entidades sociales
La Obra Social La Caixa es la impulsora del programa, mientras que 344 entidades sociales son las responsables de implementar CaixaProinfancia en las diferentes ciudades.
Todas estas organizaciones trabajan con la premisa de que los niños y las niñas de hoy son los adultos que conformarán la sociedad de mañana, de manera que la atención a la infancia no es sólo determinante para conseguir su bienestar, sino también para construir una sociedad futura más justa.
La Caixa ha destinado 46 millones de euros al desarrollo de CaixaProinfancia en España a lo largo de 2012.