Según ha podido comprobar Greenpeace, CiU pretende con sus enmiendas extender el modelo "hotel Vela" del puerto de Barcelona a todo el litoral, es decir, permitir usos hoteleros privados en puertos públicos y autorizar la construcción en primera línea de playa. CiU también pretende asumir las competencias de gestión de las concesiones portuarias para relanzar su Plan de Puertos de 2008 que, según denunció Greenpeace, pretendía añadir 6.000 nuevos amarres a los más de 30.000 que ya existen en Cataluña.
Por otra parte, CiU promueve la desafectación no solo de los terrenos construidos inmediatamente después de un paseo marítimo por Estado (como pretende el Partido Popular), sino también los edificados por los ayuntamientos y las comunidades autónomas, lo que supondría la legalización de numerosas zonas que incumplían la anterior Ley de Costas.
"Cuando se trata de medio ambiente, parece que los conflictos políticos entre CiU y el PP se diluyen y ambas formaciones defienden un mismo objetivo: la privatización de la costa y la destrucción de los entornos naturales, verdadero reclamo del turismo de calidad catalán", ha declarado Pilar Marcos, responsable de la campaña de Costas de Greenpeace.