La consultora independiente Coleman Parkes ha sido la encargada de realizar este estudio para Epson, que se ha basado en más de 500 entrevistas telefónicas a trabajadores de Alemania, Francia, Italia o España.
En el caso de España, destaca que la mayoría de oficinas optan por las impresoras de inyección de tinta en lugar de las láser. En el momento de la compra lo que más influye es la recomendación del proveedor y, cada vez más, el nivel de consumo energético. De esta forma, las empresas cada vez están más concienciadas por el respeto al medio ambiente y por la reducción de sus emisiones.
Epson concluye que las empresas españolas podrían ahorrarse hasta 4 millones de euros en ingresos comerciales perdidos si cambiaran sus hábitos y aplicaran políticas de eficiencia energética. Asimismo, el 60% de las empresas encuestadas no cuenta con políticas para minimizar su huella de carbono, sin embargo, cada vez se esfuerzan más para reducir sus impactos.
Otra de las cifras relevantes es que únicamente el 42% de las empresas cuenta con políticas de desactivación de impresoras al final de la jornada.