Estados Unidos ha experimentado un gran cambio en lo referente a políticas medioambientales. Queda demostrado en la reducción de sus emisiones y en la implementación de más energías renovables como la eólica, la solar o la biomasa.
Según publica el portal BusinessGreen, desde 2007 hasta 2012, el uso de gas natural en Estados Unidos ha pasado del 23% al 27%, incluyendo electricidad, calefacción y transporte.
No obstante, son las renovables la fuente de energía que más ha crecido en el país en los últimos años y en la que más se ha invertido.
En el sector del transporte, cabe destacar el incremento de coches eléctricos, sólo en 2012 se alcanzaron las 488.000 unidades. Los vehículos que utilizan el gas natural, por su parte, han aumentado un 28% entre 2008 y 2011.
El informe hace hincapié en que la eficiencia energética se ha convertido en una prioridad de negocio, tanto para los consumidores de energía como para los productores.