El objetivo principal de este proyecto ha sido incrementar la empleabilidad de las personas con discapacidad intelectual beneficiarias y proporcionarles las destrezas profesionales necesarias para obtener un rendimiento competitivo en el mercado de trabajo actual, además de fomentar en ellas el desarrollo de aptitudes y habilidades personales adecuadas para conseguir la plena participación en su entorno laboral y social. Tras finalizar el programa, cuatro de las personas con discapacidad intelectual beneficiarias han conseguido un puesto de trabajo en empresas ordinarias y se prevé continuar realizando inserciones en los próximos meses.
El programa de atención al cliente ha constado de un total de 300 horas, divididas entre fase teórica y práctica. En la parte teórica los participantes han abordado, entre otros temas, los diferentes tipos de clientes y trato, las etapas de la atención al cliente, la gestión de quejas e importancia de la comunicación no verbal, los conceptos y funciones del almacenaje, el proceso de gestión de stock, el inventario, etc. En la parte práctica los chicos y chicas han desarrollado los conocimientos adquiridos en importantes empresas como Sephora, Ikea, FNAC, Toll Pharma, Megino y Fransen et Lafite.
Tal y como muestran los beneficiarios, el programa de formación en atención al cliente ha superado sus expectativas tanto a nivel profesional como personal. Rosa María, que ha realizado las prácticas en Sephora declara sobre su experiencia “son gente súper humana, se han portado muy bien conmigo, me han ayudado a avanzar, a ser mejor persona y hasta a verme más guapa”. Su compañero Julián, que ha realizado las prácticas en Ikea, coincide con Rosa María y comenta, “ha sido una experiencia increíble: ellos me han tomado mucho cariño y yo a ellos”.
La Fundación Carmen Pardo-Valcarce es una de las entidades líder en fomentar la inserción laboral de las personas con discapacidad intelectual, permitiendo su independencia económica y familiar en muchos casos. Para la inserción laboral de estas personas, la entidad cuenta con una Oficina de Empleo que trabaja por su contratación en empresas ordinarias. Los profesionales de este recurso analizan constantemente el mercado para identificar nuevos nichos y conocer los perfiles profesionales más demandados, con el fin de poner en funcionamiento nuevos planes de actuación y formación. La Fundación Carmen Pardo-Valcarce cuenta además con tres Centros Especiales de Empleo con una plantilla propia que ofrece servicios a importantes empresas españolas.