Tal y como publica revistadelmotor.es, el objetivo de la colaboración es el desarrollo conjunto de un sistema de pila de combustible del vehículo eléctrico común, lo que supondrá reducir los costes de inversión asociados a la ingeniería de la tecnología, a pesar de que cada empresa invertirá la misma cantidad al proyecto. Con esta estrategia para maximizar la uniformidad del diseño y obtener eficiencias a través de las economías de escala, se pretende que el primer vehículo FCEV esté en el mercado en 2017 y a un precio asequible.
Propulsados por electricidad generada con hidrógeno y oxígeno, los FCEVS emiten únicamente emisiones de vapor de agua al manejar y son considerados complementarios a los vehículos eléctricos actuales.