Esto se llevará a cabo en la primera fase con la instalación de 300 puntos de recarga públicos y privados para vehículos eléctricos, con capacidad de servicio para unos 150 vehículos. El operador de estos terminales, IBIL, proporciona un servicio integral de recarga basado en energía 100% renovable, instalaciones y terminales inteligentes, y un centro de control de la infraestructura. Con este proyecto y en línea con su compromiso sostenible, IBIL (empresa participada al 50% por EVE y Repsol) contribuye a la lucha contra el cambio climático, impulsando un nuevo vector energético para el transporte sin emisiones.
Repsol Nuevas Energías actuará como gestora y coordinadora del proyecto, organizando el sistema de seguimiento y monitorización de los datos necesarios para realizar los cálculos de reducciones de emisiones. El Ministerio adquirirá las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero generadas por estas iniciativas. Con esta iniciativa, IBIL demuestra una vez más su compromiso con el impulso de tecnologías respetuosas con el medioambiente.